Emprender en tiempos de crisis. Una idea vale su peso en oro.

Para ser emprendedor no hace falta tener una oficina en el salón de casa o llevar traje y corbata. Basta con tener una idea, creer en ella y tener la iniciativa de llevarla a cabo, cueste lo que nos cueste. Por ello, no hay que montar una start-up o un gran negocio para considerarse emprendedor, basta con eso, una idea.
Un ejemplo muy sencillo es lo que está ocurriendo en Cádiz, concretamente referente a los botellódromos o lugares habilitados para beber.
Por todos es conocida la ley que prohíbe consumir alcohol en lugares públicos, por lo que se ha dado el caso de un particular, con un terreno cercano a una discoteca gaditana, que tuvo una idea y la está llevando a cabo, de forma más o menos profesional, pero efectiva sin duda. Y esa idea no fue otra más que convertir ese solar abandonado del que era propietario en un botellódromo privado, en el que los jóvenes pueden entrar, previo pago de 10 euros, a beber antes de entrar a la discoteca, sin el peligro de que fueran multados.
La idea es simple, casi absurda y que claramente está en los límites de la legalidad, pero sin llegar a haber una ley que prohíba dicha actividad. Y le está saliendo bien. Tan bien, que 1.000 jóvenes pasan por sus terrenos para consumir alcohol, a 10 euros la entrada. Echen cuentas.
Una idea y las ganas de llevarla a cabo te pueden convertir en un emprendedor. Porque, ¿quién dice que este señor no profesionalice y legalice totalmente esta actividad y termine dedicándose a ello? Todo es ponerse y seguir tu idea.
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